Por qué una estrategia en Social Media Marketing

Social Media Marketing

Cuando planteamos llevar a cabo una estrategia en Social Media Marketing para nuestros clientes (o incluso, nosotros mismo) siempre suele haber un momento en que aflora en boca o mente un “Pero, …”
Las redes sociales han contribuido a generar un escenario de exposición al que hasta ahora no estábamos acostumbrados. Y esa exposición genera miedos y reticencias.

Las redes sociales sociales pueden ser el perfecto escaparate para nuestros productos, servicios o comunicaciones. Pero como todo ámbito, el uso de redes sociales en estrategias comerciales suelen tener sus ventajas e inconvenientes.

La distribución de mensajes en estos entornos es inmediata, exponencial y no conoce barreras. El grado de difusión no puede compararse (carece de sentido) con cualquier sistema de información existente anteriormente. Y menos al alcance de todos.

Apostar por una estrategia de Social Media Marketing supone una ventaja obvia, estaremos ampliando la difusión de nuestro mensaje y eliminando las barreras que los medios más tradicionales nos imponían.
Y con una mayor distribución del mensaje también ampliamos nuestro terreno comercial.

Compramos lo que necesitamos -o creemos necesitar- en cualquier lugar del mundo, accedemos a información en diferentes idiomas y los límites que aún puedan existir cada día aparecen más desdibujados.

Todo parecen ser ventajas si estamos presentes en redes sociales, pero como todo siempre nos queda la cara oculta, el lado oscuro. No basta con estar presentes en redes sociales, hay que hacerlo bien.

Hacerlo bien significa interesar a los usuarios, nuestros clientes potenciales, aquellos a lo que queremos llegar. Cuidarlos, mimarlos y generar una relación real de confianza.

No basta con informar sobre las virtudes de nuestros productos o servicios, no es suficiente con promocionar nuestros descuentos. Debemos emitir el mensaje correcto en el momento adecuado.

Los errores en la red se pagan caros si no se sabe como afrontarlos. Todos -o casi todos (hola, bots)- somos humanos y cometemos errores. El problema de los errores en Internet es que viajan a la misma velocidad que nuestros aciertos, se distribuyen espacialmente en la misma esfera y además salvo que decidamos darles una muerte rápida (que a veces puede ser más dolorosa), permanecerán en el tiempo.
De ahí la necesidad de gestionar lo que decimos y lo que no decimos, cuándo y a quiénes.

Dicho esto, no debemos desalentarnos por los problemas que puedan surgir. Los riesgos a correr son menores que los beneficios que podemos obtener. Simplemente deberemos establecer la estrategia de Social Media Marketing adecuada y poner esos perfiles en manos de la persona -o personas- adecuadas.

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