La creación de la reputación en Social Media

Las empresas usan cada vez más las redes sociales para darse a conocer en Internet, pero no todas saben cómo manejar una estrategia de marketing online, y menos cómo crearse una reputación. En primer lugar, se deben conocer las herramientas básicas para poner en marcha y monitorizar las cuentas de una marca.

La primera herramienta fundamental es Hootsuite, utilizada por más de 10 millones de usuarios en todo el mundo. Es una herramienta que gestiona las distintas cuentas de redes sociales desde una misma plataforma, y que además cuenta con un sistema de escucha social. Este sistema realiza búsquedas segmentadas por varios elementos; cómo por países, por trending topics, datos específicos o vigilar la competencia. Es la herramienta perfecta para encontrar contenido de calidad para compartir.

Otra herramienta perfecta se llama Tweet Reach, que ayuda a conocer el alcance de los tweets de cada cuenta. Es muy buena para medir el impacto real de los tweets, y además se pueden crear informes con los resultados que se obtienen.

Estrategia de marketing
Después encontramos Atribus, una herramienta de análisis de redes sociales más específica, ya que mide y analiza qué se dice, cómo, quién y dónde en relación a una marca o sector que elijas. Es una buena manera de conectar con los consumidores y categorizar las búsquedas por los sentimientos de los consumidores hacia una marca o de donde procede cada usuario. Es una buena ayuda para conseguir información de diferentes medios digitales para compartir.

Por último encontramos Buzzsumo, una herramienta que te permite filtrar temas y palabras clave que contienen los diferentes contenidos online. Puedes elegir el contenido de las últimas 24 horas, el último mes o el último año. Es la herramienta ideal para estar al día de los mejores contenidos de cada tema.

Teniendo en cuenta las distintas herramientas que se pueden utilizar para poner en marcha la reputación de una marca, se tiene que tener clara la estrategia. Se debe ser consistente, sin cambiar de forma de compartir contenidos, ya que ser irregular puede confundir a los usuarios. Una fase muy importante es ganarse la confianza de los seguidores, ya que deben sentirse cómodos con la marca que van a consumir para empezar a hacerlo.

Pero no debemos olvidar que ninguna marca es perfecta, lo inesperado es lo más efectivo. Si se alteran las normas se pueden conseguir muy buenos resultados. Eso sí, la estrategia debe estar marcada desde un inicio y un final. ¿A quién vas a dirigirte? ¿Cómo vas a dirigirte? ¿Qué reputación quieres tener entre los usuarios? Estas tres preguntas se contestan mediante un estudio del público y sus necesidades.

Por otro lado, es esencial marcarse unos valores. La marca debe ser la definición de un tipo de mentalidad, estilo de vida… Los usuarios tienen que identificarse con la marca a la que le van a dar su confianza. Una forma de crear este tipo de reputación es mediante el conocimiento que se comparta. Una marca debe convertirse en el experto de los tópicos que se compartan en las redes sociales. Y por supuesto, aprender de los errores. Si algo va mal, no se elimina, se rectifica. El éxito es el resultado de arreglar los errores cometidos sin perder el entusiasmo. Se debe aprender de las imperfecciones, los usuarios apreciarán la no robotización.

Por último, destaca lo positivo. A todo el mundo le encanta rodearse de noticias y expresiones positivas, una marca puede ser quién alegre el día a sus usuarios. Se debe tener en cuenta que la reputación se crea a través del esfuerzo y la confianza en los valores de un conjunto. Todas las opiniones cuentan, y si hay negativas, se debe hacer lo posible por mejorar.

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